Inicio

domingo, 28 de julio de 2013

Taller infantil de pintura



La A.A.C.Santiago en Cartagena ha organizado un taller infantil de pintura entre las actividades programadas en las fiestas patronales de Santa Lucía, como ejercicio lúdico y creativo dentro del ámbito cultural y educativo de la fiesta.









  





Desembarco de Santiago



En el marco de las Fiestas Patronales en honor a Santiago Apóstol del barrio de Santa Lucía, en Cartagena, se ha celebrado este 25 de julio el tradicional acto que recuerda el desembarco del santo por la dársena que hoy lleva su nombre. Santiago es llevado en procesión marítima por el puerto de Cartagena hasta donde se supone que arribó en su visita a Hispania. Puesto en tierra, la procesión continua hasta la parroquia de Santiago Apóstol donde se recoge. Este acto viene celebrándose desde 1918 y fue una aportación del párroco Pedro Gambín, por lo que faltan cinco años para cumplir su centenario.




























sábado, 24 de noviembre de 2012

Excursión a Jumilla


Imagen del grupo




El domingo, 28 de octubre, realizamos una salida cultural a la ciudad de Jumilla, en el altiplano de la Región de Murcia. Cuando llegamos, se estaba celebrando la V Media Maratón Ciudad de Jumilla, lo cual nos obligó aparcar los coches bastante lejos de donde teníamos previsto, pues las calles más céntricas estaban cerradas al tráfico. Visitamos el Museo Etnográfico Jerónimo Molina donde se exhiben unas sorprendentes colecciones de usos y costumbres populares y de ciencias naturales que justifican, por sí mismas, el esfuerzo de realizar el trayecto desde Cartagena para disfrutarlas. 



Moderno edificio de la nueva bodega


Al mediodía, nos dirigimos hacia el paraje del Estrecho de Marín para visitar la bodega Viña Elena, sobre la N-344 a 17 km de Jumilla en dirección a Murcia. El recorrido por la bodega lo compartimos con otro grupo de visitantes que, como nosotros, solo disponían del domingo para verla. En Viña Elena fuimos atendidos por Loles Cutillas, encargada de la atención al cliente, que con sus comentarios y descripciones nos fue guiando por los diferentes edificios que componen el recinto. 




Barricas en la antigua bodega




Edificio de los años 70, actual bodega de crianza.


Visitamos la primera y más antigua bodega fundada por el abuelo Francisco Pacheco en 1948, la construida por su hijo Paco Pacheco en los años 70 y el moderno edificio levantado por la hija de este, Elena, en los años 90, y de quién la bodega ha tomado el nombre de referencia en su nueva época. 


Atienden con interés porque el que suspenda el teórico, no hace el práctico.


La letra con vino entra mejor


Con gran interés asistimos a la parte teórica del proceso de elaboración del vino, desde la viña donde crece la uva, de variedad Monastrell principalmente, pasando por las sucesivas etapas de prensado en el lagar, del encubado del mosto y su filtrado, de la fermentación alcohólica que lo transforma en vino y su trasiego posterior que lo limpia de impurezas, hasta su crianza en barrica de roble para acabar, en reposo, durmiendo en el interior de la botella.




Moderno lagar




Hélice de triturado en el lagar




Cubas de fermentación


La parte práctica del cursillo, probablemente la más esperada, consistió en una degustación de los vinos cuya elaboración recién habíamos estudiado. Una somera introducción a la cata nos permitió  afinar nuestros sentidos en los secretos del análisis organoléptico: la vista para apreciar el color, su intensidad y matiz, su limpidez; el olfato para describir los aromas frutales, florales, tostados, especiados…; y el gusto para juzgarlo, según su acidez, su dulzura o su astringencia, su persistencia en el paladar, el grado alcohólico, etc. Por fin, pudimos saborear tres magníficos vinos, quintaesencia de la bodega, Los Cucos de la Alberquilla, Familia Pacheco Roble y Familia Pacheco Selección, todos tintos. 




Afinando los sentidos antes de la cata




El mal estudiante repite


Con la copa en la mano y al margen de estas valoraciones de carácter sensitivo, que solo sirven para clasificar los vinos individualmente dentro de unos parámetros definidos, más o menos razonados; conforme avanzaba la cata, se iba generando en todos los presentes la certidumbre de que, lo importante, era sentir el placer de tomar un buen vino cuando el momento de hacerlo se impone inexorablemente, provocado por la afición personal y transcendente de degustar la sangre milenaria del mundo o por la mundana celebración de circunstancias felices en compañía. El vino, un aliado divino, revitalizador de la existencia, que ilumina con alegría los mejores momentos de la vida.




¡Va por ustedes!




Información adicional


La Denominación de Origen Jumilla es conocida internacionalmente por la gran calidad de sus vinos, una industria que hunde sus raíces en los lejanos siglos de la romanización hispánica. Se extiende por una amplia comarca de más de 30.000 hectáreas, que alcanza hasta la provincia de Albacete. La bodega Viña Elena se encuentra localizada al sureste de este territorio. 

La D.O. Jumilla tiene las siguientes características diferenciadoras:

El uso de la variedad Monastrell en más de un 80% de los cultivos y una cantidad menor de la variedad blanca Airén. 

Sol abundante e intenso que proporciona uvas con un alto grado de azúcar. 

Altas temperaturas ambientales en época de vendimia que aceleran los procesos biológicos y físico-químicos producidos en la uva y en el mosto, así como para las temperaturas de fermentación: los vinos evolucionan con bastante rapidez. 

Estas condiciones proporcionan muy buenas posibilidades para la elaboración de una amplia gama de vinos: vinos del año blancos, rosados y tintos, vinos para crianza, vinos generosos secos y dulces.

Las graduaciones alcohólicas mínimas son para el blanco 11% vol., para rosados 11'5% vol. y para tintos 12% vol.




Esta pirámide no es de Egipto


Los vinos rosados, la mayoría obtenidos a partir de la variedad Monastrell, mediante cortas maceraciones entre pulpa y hollejos; exhiben tonalidades rosas, frambuesas y cerezas, con matices morados, de aromas frutosos y elegantes, sabrosos y frescos en boca. 

Los vinos tintos, dominados por la presencia de la uva Monastrell, de fuerte color, generalmente rojo púrpura intenso con ribetes violáceos y muy expresivos y afrutado en nariz (frutos negros, maduros, ciruela...), con taninos vivos en boca y con gran estructura. 

Los vinos tintos de crianza, aparte de la madera bien integrada, son sabrosos, carnosos y de gran complejidad aromática. 

Los vinos tintos dulces, naturales y de licor, vinos brillantes y densos, de gran intensidad de color, con olores a frutos maduros (pasas, higos…) con buenas sensaciones táctiles y muy persistentes en boca, son vinos tradicionales de la zona y de innegable calidad.